tres puntos suspensivos que ahora son punto y final.

Tres puntos suspensivos que ahora son punto y final.

¿Crees en las casualidades?
Porque definitivamente yo no.

Yo creo en las causalidades.
Y creo, que también conocerte fue una de ellas.

Aún no sé exactamente con qué razón el destino nos cruzó.

Es decir, ¿que probabilidades habían?

¿Que probabilidades habían de que alguien se estudiara todo el dialecto de mis raíces para poder entenderme?

¿Que probabilidades habían de que alguien te otorgara tanta paz con tan solo mirarte y estar cerca? 

En fin, no tengo muy claro porqué nos cruzamos.
Pero yo me quedo con lo bueno.

Me quedo con tu sonrisa cuando estás feliz y tranquila. La de verdad, no la que usas para aparentar que estás bien.

Me quedo con tu voz cuando cantas porque estás feliz.

Me quedo con tu actitud de niño chico cuando quieres algo con ansias.

Me quedo con tus ojitos achinados cuando dices que no tenías sueño solo para quedarte 5min más hablando.

Me quedo con lo inteligente que eres y con lo mucho que podríamos debatir todo lo que en esa cabecita hay.

Me quedo con tus manos calientes incluso en invierno.

Me quedo con lo que fue. 

Y no con lo que no pudo ser.

Que, sinceramente, ahora le estoy reprochando un poco a la vida que no pudo ser... Pero ese no es el punto ahora.

Te quiero ver feliz, pero feliz de verdad, sin intentar estarlo ni aparentarlo.
Feliz sin más.

Yo estoy intentando serlo. 
Y hoy tu sonrisa al decirme "me alegro de que estés feliz" me dijo que estabas siendo sincera.

Que sepas, que eres de las conexiones más bonitas que he podido tener y que he tenido que soltar.

Y ahora, te toca a ti.

Te toca estar tranquila y en paz. Sin ese monstruo de ansiedad que todos los días te acompaña y te hace los días un reto.

Te toca superar ésta mala racha y crear tu mejor versión. Esa en la que le das el 100 a quién te da el 100, ni más ni menos.

Yo estaré aquí para verlo y sentirme feliz por ti.

Que aunque empezamos siendo tres puntos suspensivos sin saber que pasaría y terminamos siendo punto y final, aquí tienes alguien que siempre estará feliz de escucharte.

Y recuerda, siempre confía en tu pulso.

Gracias por todo, ******

Comentarios

Entradas populares